Anahí Berneri: No suelo ver imposibles. Cuando veo que algo quiero, empiezo a trabajar por ello

Festival de Cine de San Sebastián
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Anahí Berneri es una productora y directora argentina que en 2017 se convirtió en la primera mujer cineasta de habla hispana y segunda en la historia, en ganar la Concha de Plata, por mejor directora en la edición 65 del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, gracias a su película Alanis. Platicamos con Anahí, y nos cuenta cómo surge la idea de Alanis, y qué objetivos buscaban reflejar en EL FILME.

por: Rafael sansores majul

¿Cómo nace la idea de Alanis?
Alanis surge de un cortometraje que me propone hacer una asociación de derechos de actores en Argentina, junto con una asociación de directores. El guión del cortometraje tenía un problema, que de alguna manera confundía y equiparaba la trata de personas con la prostitución, y es un poco a partir de ahí, de esa paradoja, que empiezo a investigar, y empiezo a ver que también las leyes en Argentina no distinguían entre Trata y prostitución, y que intentaban mostrar que cada prostituta tenía de alguna manera un tratante, y que toda prostituta era una víctima. Y de ese lugar es que empezamos a investigar y a acercarnos a distintas asociaciones, a distintas mujeres que ejercen la prostitución, y llegamos de alguna manera a ver que tanto las mujeres que intentan o trabajan para abolir la prostitución, o aquellas que quieren defenderla como un trabajo, tienen los mismos problemas que tienen que ver con la persecución institucional  y con la estigmatización social, y por otro lado también con el tema de la maternidad, con las amenazas recurrentes a las personas y a sus familiares para ejercer su maternidad, para criar a sus hijos.
 

¿Qué objetivos buscaban reflejar en la película?
Justamente esto, la persecución, la falsa moral y la hipocresía social que ocurre a partir de la prostitución. Y por otro lado la persecución institucional que genera la clandestinidad en la prostitución. Es muy fácil ver a las mujeres hechas como víctimas porque es la manera de anular la voluntad.
 

Tiene Alanis en la película varias oportunidades para construir una nueva vida y no lo hace, ¿el ser humano es una persona de hábitos?
El ser humano es una persona de hábitos sin ninguna duda, pero por otro lado lo que encuentra en las otras oportunidades es una explotación hasta mayor, con menos libertades también. El personaje tiene muy pocas posibilidades de supervivencia, y una de las que encuentra y que le resultan por otro lado porque la conoce y porque la sabe, es la prostitución. El problema del Estado es que se transforma en un tratante en tanto y en cuanto no genera las oportunidades para que esas mujeres, si lo quieren, salgan de la prostitución. Y cuando las mujeres optan por la prostitución, tampoco pueden ocuparse de perseguirlas, es una hipocresía tremenda.
Por otro lado, al personaje lo que le sucede es que le vienen a clausurar el lugar donde atiende y vive, o sea, le clausuran el espacio y le piden una licencia para algo que no existe, porque en Argentina no existe ningún lugar habilitado para ejercer la prostitución; si bien la prostitución no es ilegal y no puede ser perseguida.

 © Luis Sens

© Luis Sens

Por otra parte, Alanis es una persona leal con los suyos, ¿es algo que querías proyectar en la película?
Sí, es una mujer motivada, que va hacia adelante, tiene valor, es pragmática, valiente, pero no es ninguna santa. Es un personaje que puede mentir, que puede ser infiel, que tiene recursos, tiene algo de picaresco, un tiene humor que es digno de ese lugar. Encuentra el amparo de la solidaridad de otras mujeres que hacen lo mismo que ella.

Soy muy cabeza dura, soy muy obstinada, no suelo ver tantas cosas imposibles. Cuando veo que algo quiero, empiezo a trabajar por ello e intento no perder el sueño.

En tu opinión, ¿cómo ha evolucionado el rol de la mujer en el cine?
La verdad es que tengo la gracia de haber nacido en Argentina, donde casi te diría que es el país que más oportunidades tienen las mujeres cineastas en el mundo. Esto se debe a que desde hace 40 años, hay una asociación llamada “La mujer y el cine”, donde directoras plantaron bandera para ser pioneras en lo que es dirección. Hay evoluciones e involuciones en esta película, por ejemplo cadenas de cine que no me querían poner el poster porque atentaba contra las familias. El cine sigue siendo un lugar machista, me costó muchísimo estrenar en Argentina, me decían que la película era muy fuerte, hay muchas cuestiones de género que todavía se juegan, más allá de que es un país en que muchas mujeres han llegado a la dirección.
 

¿Cuándo decides dedicarte al cine?
A los 18 años cuando terminé la secundaria. Mi familia tenía mucho miedo que fuera actriz, toda mi infancia había estudiado actuación, y en casa, en algún momento mi padre era cineasta aficionado, y se veía mucho cine, y de alguna manera mi título de productora, les parecía  dedicarme a los números y a las producciones un poco más tranquilizador, y luego seguí con la dirección.
 

¿Qué procesos sigues para crear una historia?
Depende, creo que soy como Borges que creo que las historias los encuentran a uno, y no uno a las historias.
 

¿Qué te inspira?
Me motiva generar reflexión sobre cuestiones sociales que a mí me preocupan, generalmente son cuestiones de género, y en general ese tipo de debates de reflexión me apasionan.

¿Qué te dijeron que era imposible, o creíste imposible y después lograste?
Soy muy cabeza dura, soy muy obstinada, no suelo ver tantas cosas imposibles. Cuando veo que algo quiero, empiezo a trabajar por ello e intento no perder el sueño.
 

¿Qué amas?
A mis hijos, el cine, esta capacidad que tiene de ventana abierta al mundo, y de esa realidad y esa verdad que se nos escapa y que se transforma en ficción. Amo a los actores.
 

¿Qué te da miedo?
Sin pensarlo, la muerte de mis seres queridos siempre me da miedo, no mi propia muerte, pero sí de la gente que quiero. Me da miedo el envejecer de cerebro seguramente, la enfermedad.

¿En qué proyectos estás trabajando ahorita?
Estoy trabajando como productora de un proyecto de Javier Van de Couter, que es su segunda película, el año pasado ganamos el foro de San Sebastián, ahora estamos cerrando para empezar a filmar los primeros meses del 2018, y en este proyecto estoy como guionista y productora,  estoy feliz porque es un proyecto sobre una masacre estudiantil en Carmen de Patagones, cerca de la Patagonia, y que habla un poco de cerrar heridas. Estamos trabajando con las víctimas reales, es una ficción pero tiene mucho documental.

Trailer de Alanis:

Perfiles, CineINSPIRAS