No es obsesión

No es obsesión

En una edición más de diario de un obsesionado,
Hablaré de un tema inesperado: La obsesión

Dice que la obsesión es mala, se le pone ese estigma,

creo todo lo contrario.

Cuando te obsesionas con algo (espero que sea algo bueno),

aprendes cada detalle,

haces preguntas,

encuentras la forma,

intentas lo racional e irracional (favorito de servidor),

para alcanzar esa obsesión,

que más bien es objetivo,

que se puede también llamar meta,

aunque algunos le llaman sueños.

Curioso caso el de la obsesión,

porque cuando estamos de ese modo,

muchos “miedos” (que más bien son excusas),

esas formalidades,

esos que “dirán”,

ya no importan tanto,

porque lo que uno quiere tiene más poder que cualquier “imposible”.

Imprescindible